“…La idea es generar una verdadera tradición en nuestro país, tal y como lo es en muchos países de Iberoamérica…”

Los próximos días 23 y 24 de octubre de 2014, se realizarán las Terceras Jornadas Nacionales de Derecho Procesal,  un evento académico de máxima jerarquía liderado y organizado por nuestro Instituto, con la co-organización este año del Instituto Iberoamericano de Derecho Procesal, el Instituto de Estudios Judiciales Hernán Correa de la Cerda, la Universidad Central, el Ministerio de Justicia y el Centro de Extensión del Senado.  Ha sido el propósito de nuestra Institución instaurar anualmente la celebración de estas Jornadas retomando una iniciativa original de hace más de 20 años, lamentablemente interrumpida.  Las II Jornadas del año pasado realizadas en la sede del ex Congreso Nacional tuvieron un gran éxito, generando el interés de muchas instituciones y universidades por integrarse a un consorcio organizador que, esperamos pueda concretarse este año.

La idea es generar una verdadera tradición en nuestro país, tal y como lo es en muchos países de Iberoamérica en los que constituye una actividad académica de desarrollo de la ciencia procesal que traspasa las fronteras de esos países, resultando un aporte que anualmente incrementa y perfecciona el acervo de conocimientos de toda la comunidad iberoamericana. Colombia es tal vez uno de los mejores ejemplos.

Organizadas sus jornadas por el Instituto Colombiano de Derecho Procesal bajo la dirección de su Presidente don Jairo Parra, quien une a sus sólidas cualidades académicas una capacidad organizativa formidable, se caracterizan por congregar masivamente a abogados, académicos y alumnos no solo de Colombia sino de diversos países que concurren a esa instancia para aportar o recibir las últimas novedades y desarrollos de su propio derecho procesal como del comparado. Si tuviéramos que elegir un ejemplo hacia el que dirigir nuestra mirada, ciertamente son y serán en el futuro esas Jornadas Colombianas.

Con la modestia propia de los aprendices, sin lugar a dudas estas Terceras Jornadas Nacionales serán unos de los eventos más relevantes del procesalismo científico de los últimos 20 años en nuestro país. Esta afirmación no es exagerada si se considera que si bien en los últimos lustros hemos tenido notables visitas individuales de grandes profesores como De la Oliva, Taruffo, Montero Aroca, Jordi Nieva y otros, jamás habíamos logrado congregar simultáneamente y en una misma ocasión a un número tan alto de procesalistas extranjeros del más alto nivel provenientes de diversos países de Iberoamérica. Tal ha sido la feliz coincidencia y el gran apoyo que al respecto nos ha dado el Instituto Iberoamericano de Derecho Procesal,  el cual accedió a nuestra invitación de efectuar su sesión de Consejo en Chile, oportunidad en que asimismo sus miembros accedieron a participar en nuestras Jornadas.

Así, entre los expositores extranjeros tendremos el enorme privilegio de contar con el Presidente del Instituto Iberoamericano con Eduardo Oteiza (Universidad Nacional de La Plata, Argentina), con Luis Guilherme Marinoni (Universidad Federal de Paraná, Brasil); Omar Sumaria Benavente (Universidad Inca Garcilaso de la Vega, Perú); Jairo Parra Quijano (Universidad Externado de Colombia, Colombia); Roberto Omar Berizonce (Universidad Nacional de La Plata, Argentina); Ramiro Bejarano Guzmán (Universidad de Los Andes, Colombia); Lorenzo Bujosa Vadell (Universidad de Salamanca, España); Ángel Landoni Sosa (Universidad de la República Oriental del Uruguay, Uruguay); Carina Gómez Fröde (Universidad Nacional Autónoma de México, México) y Santiago Pereira Campos (Universidad de Montevideo, Uruguay).

El centro de la temática que abordarán esos profesores extranjeros unidos a los más destacados procesalistas nacionales será, como no podría ser diferente, nuestro proceso de reforma a la justicia civil. Tanto el Proyecto de Código Procesal Civil en actual pero suspendida tramitación ante la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia del Senado como las leyes orgánicas en proceso de  elaboración, dan pie para abordar los tópicos más relevantes y de común interés, como el tema del Rol de la Corte Suprema, el procedimiento y los órganos encargados de la ejecución , la función supletoria o uniformadora que debe cumplir  dicho Código, así como la elaboración de una propuesta de cómo debieran ser los tribunales del futuro. Tales son precisamente los temas más álgidos de nuestro proceso de reforma en actual desarrollo y sabemos, lo ha sido, de los países hermanos cuya experiencia nos será transmitida por estos ilustres  profesores.

Estas Jornadas serán sin duda muy trascendentes como un formidable aporte a nuestro propio proceso de reforma, conociendo los éxitos y fracasos de experiencias comparadas. Pero a esa evidencia irrefutable, se agregan muchas externalidades positivas, entre otras, las  relativas a incentivar el desarrollo de la ciencia procesal en el país, a relevar la importancia de estas Jornadas y su proyección sistemática en el futuro, a conectar a nuestras universidades y profesores con sus homólogos extranjeros creando redes de flujo científico.

Como Instituto hemos hecho un enorme esfuerzo organizativo con poquísimos medios, pero estamos seguros que el éxito de las Jornadas será el mejor acicate para el futuro y especialmente para adquirir una indispensable experiencia para superarnos en los aspectos institucionales y organizativos cuya insuficiencia seguramente quedarán evidenciados. Lo relevante es hacer ciencia, es crear, desarrollar, difundir y disfrutar del conocimiento científico en el ámbito del derecho procesal y ese objetivo, damos por descontado que se logrará satisfactoriamente.