“Muchos son los desafíos para el 2013. El campo está abierto a la creatividad, al trabajo bien hecho y bien planificado, al cultivo incansable de nuestra ciencia procesal que nos hace crecer en conocimientos y en nuestra permanente formación”.

Fin de año es tiempo de balance, de una mirada retrospectiva a partir de aquello que nos propusimos hacer y aquello que efectivamente pudimos lograr. Pero no solo se trata de analizar el “hacer” que nos fijamos como derrotero, sino también el “ser”, pues al fin, todo aquello que nos proponemos hacer tiene que ver con lo que nos proponemos ser. En ese sentido quienes dirigimos este Instituto, nos fijamos una serie de objetivos para el año 2012 que, con satisfacción, podemos dar por cumplidos.

En efecto, entre las tareas primordiales estaba el diseño y construcción de una página web que sirviera de punto de encuentro y difusión de nuestro quehacer. La idea era integrar, como lo sostuvimos reiteradamente, a todos quienes amamos la ciencia procesal, posibilitando la expresión de diversos puntos de vista sobre los multifacéticos temas que atingen a esa disciplina, sin otra limitación que el respeto que nos debemos unos a otros. Nuestra página es hoy una realidad, y ha ido adquiriendo un progresivo prestigio por su seriedad, actualidad y por la amplitud y pluralidad de quienes expresan sus ideas en ella. En este último sentido la pluralidad ha sido y queremos que siga siendo nuestra característica, y así hemos recibido el reconocimiento explícito de quienes dudaron de este compromiso. No entendemos de otra forma un Instituto que busca cultivar nuestra ciencia procesal, propósito que no admite una ni dos miradas sino todas las posibles, pues el saber se construye como los rayos de la luz que emergen de una misma fuente pero que se proyectan individualmente con vida propia.

En lo administrativo nos propusimos actualizar el Instituto en su relación con el Ministerio de Justicia, su ente regulador. Propósito cumplido. En efecto luego de múltiples gestiones y contando con la colaboración de ese Ministerio y particularmente del denodado trabajo de nuestro amigo Simón Zañartu, hemos logrado la puesta al día del Instituto, cumpliendo con todos los requisitos reglamentarios que nos permiten hoy día interactuar institucionalmente sin impedimentos de ninguna especie.

Consecuente con una línea de trabajo claramente concebida, hemos centrado principalmente nuestro accionar en la discusión y socialización del Proyecto de Código Procesal Civil ya en plena discusión parlamentaria, así como en todos los temas asociados al proceso de reforma a nuestra justicia civil. Entendemos que esta gran reforma pendiente debe estar en el centro de nuestro especializado debate, por su tremendo impacto en la configuración de un moderno sistema de protección de los derechos ciudadanos y en definitiva expresión de nuestra aspiración por una justicia civil accesible, eficiente, oportuna y centrada en valores republicanos. En este sentido, el Instituto ha organizado y participado en múltiples seminarios y foros a lo largo del país, con el propósito de socializar, explicar, discutir y analizar dicho Proyecto. En idéntica dirección impartimos en asociación con el Instituto de Estudios Judiciales, un exitoso curso sobre la Reforma dirigido a abogados y magistrados, cuyos destinatarios mayoritariamente calificaron de excelente.

Si de justicia hablamos, sería un contrasentido no rendir un sincero y agradecido homenaje a todos quienes han colaborado en este exitoso resultado. A todos los Directores, Comité de Gestión, y equipo de la página web del Instituto, transmitirles simplemente que ha valido la pena el esfuerzo, que hemos dado un paso de puesta en marcha y más, que era indispensable, y por ello bien nos vale la pena congratularnos. Especial reconocimiento a nuestra periodista Sofía Martin, quien con su lucidez, tesón y esfuerzo constante dio vida a nuestra página web, bajo parámetros de alta calidad. Ella no nos acompañará en 2013, pero estará siempre presente entre nosotros.

Muchos son los desafíos para el 2013. El campo está abierto a la creatividad, al trabajo bien hecho y bien planificado, al cultivo incansable de nuestra ciencia procesal que nos hace crecer en conocimientos y en nuestra permanente formación, y que se proyecta sin duda como contribución al fortalecimiento del estado de derecho en nuestra patria.

Como decíamos al principio, alcanzamos las metas del hacer para el 2012, pero también alcanzamos una definición de las características de nuestro ser institucional: pluralista, respetuoso de las opiniones de todos, riguroso en la difusión de este saber y con un amplio sentido de bien público, impronta a la que estamos llamados a perseverar.

¡¡¡A todos un muy feliz año 2013!!!

José Pedro Silva
Presidente
Instituto Chileno de Derecho Procesal